Comienza a emerger la generación 4G

Por Mundo Contact | 17 febrero 2010 | Tecnología

Hoy, los operadores se vieron más optimistas, al asegurar que ya empieza a emerger la llamada “cuarta generación de telefonía móvil”, que permite equipos más sotisfiticados con mayor ancho de banda que el actual.

“La prueba es que son cada vez más comunes los problemas de saturación de las redes debido al uso de los ‘smartphones’ y las llaves 3G para acceder a Internet en computadoras portátiles”, dijo Frédéric Pujol, analista del Instituto para el Audiovisual y las Telecomunicaciones en Europa (IDATE).

Como consecuencia, algunos operadores se han dicho “víctimas” de esta circunstancia (como hizo Vodafone, el día de ayer), pues tienen que financiar con recursos propios los problemas de saturación. Los casos más dramáticos ya se han vivido en Estados Unidos en la red de AT&T, y en Inglaterra, con O2.

Y la situación va a seguir empeorando, de aquí al 2015, el tráfico de datos ligado a los ‘smartphones’ se multiplicará por 100, según Ahmed Guetari, responsable técnico de la empresa Juniper Networks. Pero “las redes no están concebidas para eso”.

El lado optimista de esto, es que se estaría creando el escenario para crear la cuarta generación (4G), que puede solucionar el problema, al menos de forma parcial. Ésta permitiría flujos de información (vía celulares o computadoras portátiles) de hasta 100 megabits por segundo, lo que para los usuarios supondría conexiones tres o cuatro veces más rápidas que las de 3G o 3G+.

El primer desarrollo comercial de una red 4G tuvo lugar en diciembre en Estocolmo, en la red de Teliasonera. Además de Europa del Norte, Estados Unidos también figura entre los pioneros, junto con Japón, Corea del Sur o China.

Según la GSMA, la asociación mundial de los operadores, 74 de ellos ya han previsto pruebas o desarrollos, pero por sus costos, sí se trata de una meta difícil. Pujol estima que un operador requiere una inversión de 2,700 millones de dólares para atender a 50 millones de usuarios.

Fuente: El Economista, México