Impuesto a Telcos afectará el crecimiento del sector: analistas

Por Mundo Contact | 4 noviembre 2009 | Tecnología

El nuevo impuesto de 3% a las telecomunicaciones en México podría afectar el crecimiento del dinámico sector de la economía mientras siembra incertidumbre entre los inversionistas, dijeron analistas.

El fin de semana el Congreso mexicano dio el visto bueno final a una reforma tributaria que incluye el impuesto a las telecomunicaciones -con excepción de Internet, telefonía rural y pública- y que forma parte de un paquete fiscal que busca balancear las debilitadas finanzas públicas.

El tributo es parte de una reforma a la Ley del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) que también se cobra a productos masivos como la cerveza y el tabaco.

El nuevo impuesto podría complicar las cuentas de gigantes como América Móvil y Telmex, del magnate Carlos Slim, y a la española Telefónica, líderes de un sector que por años ha encabezado el crecimiento de la economía del país.

Si bien el impuesto ayudará a las finanzas del país, también sembraría incertidumbre para los nuevos inversionistas, de acuerdo con los especialistas.

“Las ganancias y la rentabilidad del sector posiblemente sufrirán bajo el nuevo régimen tributario, haciendo a México menos atractivo en el margen”, dijo Andre Baggio, analista de telecomunicaciones de JP Morgan, en un reporte.

“Más aún, esas medidas elevan el riesgo de futuros aumentos en los impuestos para financiar potenciales déficits gubernamentales”, agregó, para luego arriesgar que el sector de telefonía móvil, que está entre los más rentables de Latinoamérica, podría volver a ser blanco de esas medidas.

En la primera mitad del 2009, en medio de una de las peores recesiones en la historia de México, las telecomunicaciones crecieron 12.1%, según cifras de la Comisión Federal de Telecomunicaciones (Cofetel).

El crecimiento se ha visto impulsado por una continua expansión de clientes de telefonía móvil, servicios de “triple play” e Internet, un mercado cada vez más competitivo.

¿Castigo al desempeño?
Empresas como Cablevisión -de la gigante de medios Televisa- y Megacable, han recientemente desafiado la supremacía de Telmex en telefonía fija al ofrecer ese servicio empaquetado junto con sus ofertas de TV de paga e Internet.

Otras, como Telefónica, están a la espera de que el gobierno licite radiofrecuencias para incrementar la oferta de servicios, en un país en donde la penetración de móviles aún no llega a 100% de la población, a diferencia de otros países de la región como Argentina y Chile.

El impuesto, dijo Ernesto Piedras, director de la consultoría The Competitive Intelligence Unit, “es un esfuerzo cortoplacista y hasta miope” que contradice el plan del gobierno del presidente Felipe Calderón de dar impulso a las telecomunicaciones como un sector estratégico.

“Se van sobre el sector de la actividad económica que es el único que está creciendo este año y lo castigan fiscalmente (…) En momentos de recesión lo que tienes que hacer es estimular la economía o por lo menos no deprimirla más, y estos impuestos tienen un impacto recesivo adicional”, afirmó.
México espera crecer alrededor de 3% el año que viene, luego de un desplome económico que podría llegar a 7% en el 2009, según estimaciones oficiales.

Pero la exención del impuesto a los servicios de Internet podría ser un resquicio de luz para las empresas afectadas.

América Móvil, la líder del mercado de telefonía celular de Latinoamérica, vio crecer sus ingresos de datos en una mediana de 58.1% en el tercer trimestre.

Por su parte, los ingresos por acceso a Internet de Telmex, líder del mercado de telefonía fija del país, encabezaron el crecimiento con una expansión de 18% en el trimestre que terminó en septiembre.

El sector de datos representa un poco más de 25% de los ingresos de la compañía.

“Es un sector que pese a todo va a seguir creciendo”, dijo Francisco Suárez, director de análisis de la casa de bolsa local Actinver. “Yo lo que esperaría es que siga creciendo, pero a tasas más bajas” después del nuevo impuesto, añadió.

Fuente: El Economista, México