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La respuesta de los operadores tradicionales a VoIP

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Como ejemplo de la amenaza competitiva que originan los servicios de Voz sobre Protocolo de Internet (VoIP, por su sigla en inglés) destaca el caso de Skype, proveedor independiente que ha alcanzado una penetración de 113 millones de suscriptores. Seis millones de los cuales se encuentran en Estados Unidos, cinco millones en Alemania, tres millones de suscriptores en el Reino Unido y 700,000 en Finlandia. Sin duda, esta penetración amenaza las participaciones de mercado y los márgenes de ganancia de los operadores tradicionales de telefonía y de cable.

Como respuesta, muchos operadores de telefonía tradicional (PSTN, por su sigla en inglés) están mudando la tecnología de sus redes a una basada en el Protocolo Internet (IP) debido, tanto a que las redes IP son más costo efectivas y a que permiten el desarrollo de nuevos servicios multimedia que se espera, generarán nuevos ingresos. Esto constituye una acción defensiva frente tanto a la amenaza competitiva de los proveedores de VoIP, como a las ofertas multi-play de los operadores de cable.

Al respecto, en países como Estados Unidos, donde los servicios de cable son la forma más común de acceso a Internet, los usuarios están siendo atraídos a ofertas empaquetadas de video, voz y acceso a internet de las empresas de cable, por lo cual algunos operadores tradicionales de telefonía local están empezando a lanzar servicios empaquetados que incluyen video.

Asimismo, operadores PSTN en mercados menos competitivos, están empezando a ofrecer servicios empaquetados que, en su mayor parte, requieren que los usuarios compren el servicio de acceso a internet a través de líneas digitales (DSL, por su sigla en inglés) junto con servicios tradicionales análogos de voz PSTN.

Por otro lado, algunos operadores fijos han respondido a los servicios de VoIP aumentando los cargos fijos de suscripción y reduciendo el precio de las llamadas. Otros, han lanzado paquetes con todos los servicios incluidos a tarifas fijas, a fin de explotar sus redes fijas y ayudar a compensar sus inversiones en redes IP. Dichos paquetes pueden ser una ventaja para los operadores, reduciendo el impacto en sus ingresos de la disminución del tráfico.

Asimismo, en la competencia con las empresas VoIP, los operadores establecidos cuentan con fuertes ventajas como el contar con una marca reconocida, relaciones de largo plazo con los consumidores, sistemas de cobranza y fuertes economías de escala y de alcance. El grado de la competencia entre las empresas tradicionales y de VoIP dependerá de la elasticidad precio de los suscriptores, su percepción de la calidad de VoIP, la velocidad de conexión de banda ancha y el grado de apatía de los consumidores.

Finalmente, debe observarse que los operadores establecidos de telefonía y de cable, puede estar en la posición de bloquear o retrasar el acceso a aplicaciones o servicios específicos, utilizando la tecnología de monitoreo de tráfico deep packet inspection, misma que identifica si determinados paquetes de información en la red son voz, e-mail, videos, etcétera.

Aunque los proveedores tradicionales de banda ancha justifican el uso de esta tecnología como una manera de administrar la calidad de los servicios de la red y de asegurar una distribución más justa de sus capacidades, impidiendo que una pequeña porción de usuarios de uso intensivo disponga de la mayor parte de los mismas, los reguladores deben preocuparse de que ésta sea utilizada en forma anticompetitiva para bloquear o desacelerar, el acceso a paquetes generados por aplicaciones VoIP de competidores.

Fuente: El Economista, Fernando Butler Silva, Presidente del Colegio Nacional de Economistas 

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