Inicio Tecnología 2017 La UE invertirá 9,000 millones de euros en TIC

La UE invertirá 9,000 millones de euros en TIC

Bruselas.- La Unión Europea (UE) prevé destinar 9,000 millones de euros entre 2007 y 2013 a la investigación de Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC), pues lo considera “una prioridad” que impulsará el crecimiento y la competitividad comunitarios.

Para debatir y fijar las prioridades de la UE en la investigación de las TIC, cerca de 3,500 expertos se reunieron hoy en Helsinki en la conferencia “Sociedad de la Información 2006”, explicó la Comisión Europea (CE) en un comunicado.

La comisaria europea para la Sociedad de la Información, Viviane Reding, consideró que aumentar la inversión en este ámbito es “un reto” para los Estados miembros hacia “el logro de una Europa más competitiva”.

Las TIC son “el mayor campo específico de investigación” dentro del Séptimo Programa Marco de Investigación y Desarrollo (I+D), que abarca el periodo 2007-2013, y representan el 18% del presupuesto total, recuerda la CE.

La reunión de expertos en Helsinki supone el inicio de una nueva generación de proyectos que “mejorará el rendimiento de la investigación” en la UE y contribuirá a situar el sector “en la vanguardia del desarrollo tecnológico”, destaca la Comisión.

Para ello, se lanzarán diversas convocatorias de propuestas, la primera de las cuales contará con 1,140 millones de euros, cifra que pone de relieve, según la CE, “la firme decisión de la UE de estrechar distancias” entre Europa y sus competidores mundiales.

Según conclusiones de un estudio de este año, 39 de las 100 primeras empresas del mundo en el ámbito del I+D eran estadounidenses y 36 europeas.

Entre las “áreas clave” sobre las que se centrará el programa figuran ámbitos en los que Europa tiene “ventajas competitivas”, tales como las comunicaciones, la electrónica y fotónica, y los sistemas y arquitectura de equipos.

Además, velará por que la investigación de las TIC mejore también la vida cotidiana en aspectos tales como el transporte, la energía y la sanidad.

Fuente: El Economista 

Opinión