Migrar de TDM a Comunicaciones Unificadas debe lograrse al ritmo del negocio

Por Mundo Contact | 21 febrero 2011 | Tecnología

Hace ya más de diez años que en la industria de las telecomunicaciones se comenzó a escuchar el término “Telefonía IP”  y desde aquel momento, los  beneficios principales al compararla con la Telefonía TDM o “Tradicional” han resultado evidentes: reducción en costos de infraestructura, ahorro en costos de llamadas, agilidad en la administración, etc.

Y aún cuando hemos visto que una gran cantidad de empresas han  hecho ya la transición de TDM a IP (en el caso de México por ejemplo, de acuerdo con IDC alrededor del 25% de las extensiones telefónicas corporativas ya son basadas en tecnología IP) , existen todavía muchas otras que no han terminado de tomar esta decisión. Una de las razones por las que las empresas van posponiendo la decisión del cambio  –  aún cuando el costo de mantenerse sin cambio de tecnología sea mucho mayor – se debe a la incorrecta percepción de que la migración a un sistema IP requiere forzosamente hacer un cambio total, o bien que es indispensable invertir grandes cantidades de dinero en componentes que facilitarán la transición pero que al término de la misma serán descartados.

Al elegir un sistema de Comunicaciones basado en IP son muchos los factores que se deben considerar, pero definitivamente uno de los más importantes por el impacto que pueden tener en la implementación es la capacidad que nos permite de hacer  la transición sin tener que ser disruptor a lo que actualmente existe. Cada empresa tiene una cultura de trabajo diferente, y mientras algunas empresas están muy acostumbradas a cambios de tecnología, otras tienden a ser más conservadoras. Por esto mismo, en nuestro análisis debemos buscar que la tecnología  permita que el cambio se vaya dando gradualmente, ajustándose a las necesidades del negocio.

Hablando concretamente de lo que debemos buscar en una sistema para poder hacer este cambio con la menor afectación posible y minimizando (o idealmente eliminando) la necesidad de hacer inversiones  en elementos “temporales”, existen múltiples interfases y protocolos que permiten la integración de plataformas de telefonía de diferentes fabricantes,  y cada una de ellas permitirá una mayor o menor transparencia de funcionalidades. Como ejemplos podemos pensar en Q.SIG que ha sido el estándar al que la industria se ha adherido desde hace varios años. Pero aún en casos como este existen variantes e incluso en algunos casos el poder habilitarlo implica licenciamiento o componentes adicionales, lo cual podría caer dentro de la categoría de lo que nos referíamos como elementos temporales. Un caso similar sucede cuando tomamos como alternativa de integración protocolos basados en IP como SIP. Cada fabricante puede implementar este protocolo de una manera distinta sin que eso signifique que está rompiendo las reglas, simplemente así funciona. Entonces lo importante será asegurarse que el sistema que estamos evaluando permita adaptarse fácilmente , así como las implicaciones que esto puede tener y sobre todo  si fuera necesario incorporar elementos , que éstos puedan seguir teniendo una  utilidad real una vez que se haya terminado la migración.

En resumen, con el estado que guarda actualmente la tecnología podemos estar seguros de que la migración de TDM a IP no es algo a lo que debamos temerle, al contrario, es algo que debemos buscar ya que la verdadera diferencia no vendrá simplemente en el cambio de “tono de marcar en TDM por tono de marcar en IP” sino todos los servicios que se podrán implementar y que tendrán un impacto positivo en la operación de la empresa. Sólo tenemos que  asegurarnos  que en nuestra evaluación consideremos cual de las opciones en el mercado nos permite hacerlo de una manera más efectiva y eficiente.

Por Alberto Aguayo. Technical Solutions Architect, Cisco Emerging Markets