Inicio Tecnología 2017 Opentec, de la bancarrota a la cima

Opentec, de la bancarrota a la cima

La crisis de 1994 puso en riesgo a la compañía que en aquél entonces se llamaba Renta Equipo. Empresarios emprendedores se dieron a la tarea de rescatarla de la quiebra y ahora, bajo el nombre de Opentec, este negocio se ha convertido en uno de los proveedores de tecnología más importantes de México.

“El principal negocio era la renta de equipo de cómputo, pero todas las compras eran en dólares y las rentas en pesos, lo cual casi destruye a la empresa”, expresó Carl Rianhard, al referirse a la época en la que Renta Equipo atravesó por el peor momento.

El presidente de la compañía dijo que el interés de él y su socio por invertir en la compañía los llevó a integrar valores agregados al negocio, principalmente en servicio al cliente.

“Aunque financieramente la empresa se veía poco saludable, tenía un activo que no se refleja en estados financieros, era su cartera de clientes”, explicó el directivo de Opentec.

A conquistar a los clientes

Mencionó que la empresa -canadiense en ese momento- tenía 20 años de experiencia y el reto para ellos se convirtió en aprovechar a los clientes con los que contaba la compañía y que habían sido leales durante largo tiempo, para
ofrecerles nuevos servicios y hacer crecer al negocio.

Si bien explicó que la recuperación no requirió de tanta inversión porque se trató más bien de una negociación con proveedores y bancos, la mayor apuesta fue para el desarrollo del software y nuevos servicios, lo cual representó un monto estimado de 3 millones de dólares, una inversión muy alta para una empresa pequeña como Opentec.

“El plus que trajimos es que fuimos de las pocas empresas mexicanas desarrollando software mexicano, aprovechando la cercanía con el mercado más grande del mundo que es Estados Unidos, con un precio muy accesible y siendo muy ágiles en entrega”, detalló Carl Rianhard.

Millonarias ventas

Con 120 empleados y ventas anuales por 10 millones de dólares en los últimos años, Opentec se ha mantenido en el mercado a pesar de la cantidad de participantes en la industria debido a la oportunidad de negocio que ha
identificado.

“Nosotros ofrecemos tecnología local y con relación a quienes ofrecen tecnología alemana, francesa, canadiense, etcétera, esto ha sido un diferenciador muy positivo, que ha vencido incluso barreras como el malinchismo”, destacó.

Es por ello que actualmente la compañía se encuentra en sectores estratégicos para la economía del país como maquila y manufactura, sector financiero, como hipotecas y seguros, comercio, construcción, salud y alimentos y bebidas. “Todos los segmentos son potenciales para el tipo de producto que ofrecemos por eso buscamos los de más alto crecimiento porque cuando un cliente crece rápidamente, lo que les cuesta mucho trabajo es la capacitación de la gente que están contratando y nuestra solución a distancia les da una solución muy práctica para que sus planes de expansión funcionen de mejor manera”, destacó el directivo.

De hecho, mencionó que ante el incremento en la demanda de plataformas tecnológicas y de servicios en las empresas, Opentec prevé un crecimiento de 200% anual, de tal modo que así como ha sido desde hace ocho años que arrancó la compañía, seguirá atendiendo las necesidades de las empresas, de todos los giros y tamaños, y contribuir a la satisfacción del cliente.

Carl Rianhard explicó que el ciclo de negocios de la empresa es identificar la problemática del cliente y en ese sentido atenderla, por lo que el servicio a la medida, es lo que ha contribuido al éxito de la misma.

“Lo primero que hacemos es armar un caso de negocios junto con el cliente en donde identificamos el objetivo, la prioridad y las fechas compromiso. Todo es un plan, luego desarrollamos una asesoría y después definimos el proyecto a ejecutar”, dijo.

Mencionó que dada la importancia de adoptar herramientas como el software dentro de las empresas, la compañía seguirá encaminando sus esfuerzos a este objetivo, a través de la consultoría tecnológica y educativa, y promoverá
cambios culturales dentro de la organización para impedir barreras de infraestructura que impidan el desarrollo tecnológico.

Fuente: El Economista, México 

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