¿Por qué los videojuegos pueden ayudar a tus hijos?

¿Por qué los videojuegos pueden ayudar a tus hijos?

El juego y la diversión son el principal ingrediente de los videojuegos y el motor de su masificación

Por Rafael Ugalde | 31 julio 2016 | Actualidad, Blog, Tecnología

El juego, una actividad e impulso inherente a la naturaleza humana, ha encontrado en los videojuegos el entorno propicio para desplegar gran parte de las capacidades y el potencial lúdico de las personas en su permanente búsqueda de legítimas y necesarias gratificaciones personales y colectivas.

Los videojuegos han echando mano al desarrollo e innovación tecnológica. Hemos visto pasar a la consola Atari, la ya olvidada Brown Box, el popular Super Nintendo, el Playstation 2, Nintendo Wii y el Xbox 360, Muchas de estas consolas siguen vigentes o instaladas en la nostalgia colectiva de varias generaciones que pasaron el tiempo jugando con las mismas. Ahora, muchas de éstas están a la venta en internet, supermercados o bazares, y puedes encontrar videojuegos y accesorios para Xbox 360 en la tienda en línea de Walmart.

 

Alcance de los videojuegos

Estos juegos están generando un cambio sociocultural en los modelos y aspiraciones individuales y colectivos, centrados en el ejercicio recreativo dentro de un mundo digital cada vez más realista.

El nuevo mundo cibernético, ficticio y cambiante de los videojuegos, reta y desafía a individuos y grupos a comprometer sus facultades físicas y psicológicas en el logro de metas y objetivos bajo determinadas reglas colectivas que se ejercen en un plano gozoso y emocionante.

El esfuerzo personal que enfrenta desafíos dentro del juego, se potencia cuando la actividad contagiosa y vitalizante del jugador cautiva y seduce a otras personas para unirse a una aventura que requiere de una estrategia, un plan táctico, imaginación, memorización, anticipación de sucesos, colaboración, reflejos psicomotrices, capacidad analítica, etc.

 

Democratización

El gran espectro de la población que es susceptible de utilizar videojuegos no se limita a niños y jóvenes; también despierta interés y un entusiasmo que no distingue edades, grupos raciales, nivel socioeconómico, nacionalidades u ocupaciones. En este sentido tiene un alcance democratizador al fomentar la comunicación y las relaciones colectivas alrededor de un tema central: el juego.

El juego no es un tema banal, superficial o frívolo. De hecho, visto sin prejuicios y ataduras moralizantes o intelectualizadas, el juego forma parte de los derechos para los niños, establecidos por la Asamblea General de la ONU.

Aún más, los videojuegos abordan múltiples y cambiantes géneros que van desde la acción, las aventuras, los deportes, la educación, el arte, la ciencia o la civilidad.

 

Multijugadores

El plano fantástico de su arquitectura y diseño apela al multijugador, que desde cualquier lugar y dispositivo puede compartir una experiencia común en línea y en tiempo real, con dispositivos móviles, cómodamente y con seguridad. De esta manera se puede acceder a múltiples juegos desafiantes que llevan a experiencias cooperativas.

Desde luego, el factor negativo es el uso excesivo e indiscriminado de los videojuegos, que pueden propiciar el descuido en el rendimiento tanto escolar como profesional, e incluso afectar ambiente familiar. En este sentido, la valoración y supervisión de padres y maestros resulta muy importante tanto en la frecuencia de uso, como en la calidad de los contenidos que puedan juzgarse como nocivos.

El futuro de los videojuegos es promisorio, entre otras cosas, porque está estrechamente vinculado con la innovación tecnológica, donde la realidad virtual, la realidad aumentada, la inteligencia artificial, la movilidad y el Internet de las cosas, harán del universo fantástico un mundo tangible y progresivo.

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