Samsung se posiciona como el mayor gigante tecnológico

Por Mundo Contact | 29 enero 2010 | Tecnología

La firma surcoreana anunció que sus ventas durante 2009 ascendieron hasta 117,000 millones de dólares; con esta cifra, impulsada por la venta de chips y pantallas planas,  superó a empresas como HP y Siemens

Samsung Electronics anunció hoy que en 2009 su beneficio neto aumentó un 75 por ciento, y que sus ventas superaron los 117 mil millones de dólares, con lo que se convierte en la mayor compañía de tecnología del mundo.

El espectacular avance de Samsung, el primer fabricante mundial de pantallas planas y chips y segundo en teléfonos móviles, provocó que en 2009 superara en ventas al estadounidense Hewlett-Packard (HP) y al alemán Siemens.

Samsung tuvo unos ingresos totales por ventas en todo el mundo de 117.410 millones de dólares, mientras que HP anunció un equivalente de 114.600 millones de dólares.

Además, según las previsiones de la compañía con sede en Suwon, Corea del Sur, esta supremacía se mantendrá el próximo año, gracias a la mejora de sus principales áreas de negocios: chips, pantallas planas LCD y teléfonos móviles.

En la actualidad cuatro de cada diez teléfonos que se venden en el mundo son de la marca Samsung, a lo que el surcoreano suma su liderazgo en el lucrativo mercado de las pantallas planas LCD, donde supera a los competidores japoneses.

Los resultados de Samsung contrastan con los del líder del sector de móviles, el finlandés Nokia, que redujo sus beneficios en 2009, mientras el estadounidense Motorola también mostró peores ingresos de lo esperado.

El beneficio neto de Samsung se disparó en 2009 respecto al año anterior emergiendo de la pérdida que registró entre octubre y diciembre de 2008.

La mejora de sus resultados se debe al aumento de los precios de sus productos estrellas y una mayor demanda de los aparatos de televisión, especialmente gracias a la buena acogida en los mercados emergentes.

Samsung se une así a las también surcoreanas LG Display y el fabricante de semiconductores Hynix en anunciar un aumento de los beneficios, en gran parte gracias a una divisa, el won, más débil que ha fortalecido sus resultados.

Asimismo, la compañía surcoreana duplicó el pasado año su beneficio en la división de chips de memoria y semiconductores, debido en gran parte al aumento de la demanda de ordenadores personales con la llegada del Windows 7, y ahora espera seguir aumentando con la llegada del iPad de Apple al convertirse en proveedor.

La división de electrónica del conglomerado Samsung lleva con orgullo la medalla de ser la mayor empresa de Corea del Sur, cuarta economía asiática, y el responsable de alrededor del 20 por ciento de las exportaciones que realiza ese país.

En 2010, los analistas creen que el fortalecimiento del won moderará el crecimiento de Samsung pero no supondrá una amenaza para una compañía que espera aumentar sus ventas de móviles en un 10 por ciento y expandir su presencia en los nichos con mayor margen de beneficio.

Samsung, que nació a la sombra -y a veces de la mano- de los gigantes electrónicos nipones, se ha posicionado líder en una década, tras sobreponerse a la crisis financiera de 1997 y al escándalo que en 2008 afectó a su presidente, Lee Kun-hee, que puso de manifiesto el entramado que une empresa y Estado en Corea del Sur.

Lee, condenado por una millonaria evasión de impuestos en 2008, acaba de ser perdonado por el Gobierno y su aspiración ahora es retornar a la presidencia del grupo.

En 2002, Samsung superó en capitalización a Sony y ahora quiere ganar a ésta y a Panasonic en el recién nacido mercado de los televisores 3D de alta resolución.

No obstante, la empresa surcoreana aún tiene campos por conquistar, como el mercado de los “smartphones”, donde sólo cuenta con un tres por ciento de cuota de mercado y en el que el iPhone de Apple es líder indiscutible.

Además existen ciertas contradicciones empresariales para un conglomerado tan grande como Samsung Electronics, ya que muchas de sus divisiones son proveedoras de clientes que en otros segmentos, como en móviles, se convierten en competidores, lo que limita su expansión.

Fuente: La Nación, Argentina