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Telecomunicaciones e inversión extranjera

La actividad económica de las telecomunicaciones requiere de normas y políticas que contribuyan a su crecimiento económico, esto dicho en sentido estricto, sin un matiz político; simplemente en el año del 2007, de acuerdo con la propia Cofetel, se destaca que las telecomunicaciones crecieron ocho veces mas que el PIB, siendo el acceso a Internet de banda ancha y la telefonía móvil los negocios más rentables y dinámicos de la industria.

Las telecomunicaciones se han convertido en una característica del siglo XXI, ya que con la producción de ondas electromagnéticas el hombre puede radiarlas y recibirlas, ya que éstas se propagan de igual manera en la atmósfera que fuera de ella, en lo que se le conoce como espacio aéreo vacío; o bien, a través de vía inalámbrica o alámbrica. Su objetivo es comunicar sonidos, voz e imágenes sin importar el medio o la distancia.

En recientes fechas, el sector telecomunicaciones ha sido motivo de diversos análisis y comentarios, desde editoriales, opiniones de entes gubernamentales, iniciativas legislativas y hasta parte del discurso presidencial.

El hecho central de esta convergencia de opiniones no es casual ante las transformaciones que se están implementando, no sólo desde el ámbito tecnológico, sino también por las medidas del órgano regulador en materia de interconexión y portabilidad; o bien de la instancia antimonopolios y su predictamen en materia de competencia en telefonía fija o la posibilidad que en el próximo periodo de sesiones del Congreso se legisle para permitir la apertura de la inversión extranjera en dicha forma de telefonía.

Sobre este último punto haré referencia en las siguientes líneas. Si bien la Ley de Telecomunicaciones permite la participación de la inversión extranjera tratándose de redes publicas de telecomunicaciones, hasta en 49%, por lo que hace exclusivamente a los servicios de telecomunicaciones, con excepción de la telefonía celular, donde sí es aceptado rebasar el tope mencionado. En este último caso, se requiere la opinión de la Comisión Nacional de Inversiones Extranjeras.

El objeto de la iniciativa que se encuentra en la Cámara de Diputados es reformar la legislación en materia de inversión extranjera, a efecto de establecer condiciones adecuadas para la promoción de la inversión en el sector de la telefonía fija y servicios relacionados, con la intención de beneficiar a los usuarios mediante el incremento de la competitividad en la prestación de los mismos, con la característica de que prevalezcan en el país de origen de la inversión extranjera condiciones similares de apertura para la inversión nacional en telecomunicaciones.

En este campo, los legisladores deberán tener en cuenta diversos elementos al momento de proceder a la dictaminación correspondiente, es decir, las condiciones del mercado, la regulación del sector y hasta las situaciones de facto que prevalecen en torno del tema, ya que una decisión de esta naturaleza tendrá un gran impacto en la competencia, que dadas las características de concentración (estatal y luego privada) que ha tenido la telefonía fija no será un tema de fácil debate.

Pero, por lo visto, todo indica que el gobierno federal y seguramente sus fracciones parlamentarias en el Congreso están valorando si es pertinente abrir un frente nada fácil, que ante cualquier eventualidad, descuido o desacierto puede tener un costo político incalculable para sus fines. Al tiempo se verá.

Fuente: El Economista, Javier Orozco Gómez, México
 

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