Teléfonos inteligentes: ¿hacia dónde van?

Por Mundo Contact | 17 septiembre 2007 | Tecnología

Apenas están despegando, todavía son desconocidos para muchos, pero fabricantes y usuarios ya piensan en cómo serán en el futuro. Ocho tendencias

Aunque los teléfonos inteligentes aun no han completado cinco años de evolución, y todavía presentan limitaciones y fallas tales como procesadores lentos, bloqueos de su software y cámaras fotográficas inferiores a las de los teléfonos multimedia, entre otras, los usuarios no están esperando a que haya una gran revolución en ellos para comprarlos: las ventas de teléfonos inteligentes se han incrementado año tras año, y la firma IDC pronosticó que se venderán 113 millones de unidades en el mundo este año, lo que representa un aumento del 25,6 por ciento frente al 2006.

Además, el fuerte trabajo de mercadeo de fabricantes como Palm, Nokia, Motorola, Samsung, RIM y el de los operadores móviles –que buscan impulsarlos para aumentar su negocio de datos e Internet–, así como la ‘fiebre’ que están generando el iPhone, el Motorola Q y el BlackBerry, entre otros teléfonos inteligentes, podrían hacer sobrepasar por mucho esa cifra.

El pasado 29 de junio, Apple, el fabricante del iPod y los computadores Macintosh, presentó el iPhone, un teléfono móvil con funciones multimedia y acceso a Internet. Este dispositivo, que originalmente se conoció como un ‘iPod telefónico’, no se consideró en un comienzo como un teléfono inteligente, porque no tiene la capacidad de crear y editar documentos de oficina (como textos y hojas de cálculo), ni permite consultar el correo electrónico corporativo. Pero firmas de investigación de mercados han analizado los efectos del iPhone en el mercado, y uno de ellos señala que está impulsando los avances en los teléfonos inteligentes (también llamados ‘smartphones’).

Stuart Carlaw, director de investigación de tecnologías inalámbricas de la firma ABI Research, señaló en un estudio publicado por su empresa que “el iPhone no revolucionará el mercado de ‘smartphones’, pero representa una significativa evolución. No es muy avanzado en telecomunicaciones (no tiene la tecnología celular 3G), pero donde es radical es en su interfaz de usuario y en las funciones, y seguramente cambiará para siempre la forma como los fabricantes piensen acerca de su diseño”.

Carlaw añadió en el informe que el efecto del iPhone en el mercado sería similar al que tuvo el Motorola Razr en el de celulares normales: generaría un buen número de imitaciones y sería visto como un punto de referencia.

Pero no solo el iPhone fue la novedad en el último año. Motorola, el fabricante de celulares más fuerte en Estados Unidos, ingresó a este mercado con el Motorola Q; Nokia, el proveedor más grande del mundo, amplió su oferta de estos equipos con modelos como E62, E61i y N95; Samsung lanzó el BlackJack; RIM amplió el número de teléfonos BlackBerry; y Palm empezó a ofrecer dispositivos Treo con el sistema operativo Windows Mobile, junto a los que incluyen el sistema Palm OS.

Pese al crecimiento del mercado y a la evolución constante de los dispositivos, los fabricantes que buscan liderar este mercado invierten cientos de miles de dólares en investigación para llevar sus teléfonos inteligentes a un nuevo nivel. Donna Dubinsky, ex presidenta de Palm y considerada como una de las pioneras de la computación móvil, señaló hace dos años que los dos terrenos principales de innovación: los componentes (más pequeños para ofrecer equipos más livianos y planos, mejores pantallas, y parlantes y cámaras de alta calidad, entre otros), y la conectividad (acceso a redes celulares de alta velocidad y a otras redes inalámbricas, como Wi-Fi).

Las palabras de Dubinsky se han cumplido si se comparan los ‘smartphones’ modelo 2005 con los actuales, pero habrá avances en otros campos. Haciendo un poco de futurología, basada en recientes anuncios de fabricantes y analistas, en las señales del mercado y en lo que dicen los expertos, presentamos ocho tendencias que marcarán el porvenir de estos dispositivos:

1. Mayor inteligencia: más y mejor software. Los sistemas operativos móviles cada vez son más versátiles y robustos, y la competencia entre ellos sigue siendo tan fuerte que pocos se atreven a pronosticar un ganador. Estos sistemas son una de las claves del éxito de los teléfonos inteligentes, pues son la base para todo el software que estos incluyen.

El sistema Symbian, usado por Nokia y otros fabricantes, es el líder en número de dispositivos, con más del 50 por ciento del mercado, según estudios de firmas como The Diffusion Group. Lo secundan Linux, con más del 20 por ciento, Windows Mobile con el 17 por ciento, Palm OS con alrededor del 9 por ciento, y BlackBerry con el restante 3 por ciento.

A primera vista, los teléfonos inteligentes atraen por su gran pantalla y su teclado, pero el software es el que les permite a sus usuarios hacer muchas cosas en ellos. Por eso, no fueron exageradas las palabras de Steve Jobs, presidente de Apple, al anunciar el iPhone: “El software del iPhone es lo que hará la diferencia. Si miras el iPhone, es software empacado en un maravilloso hardware”.

¿Qué significa más y mejor software? Primero, que los sistemas operativos incorporarán más aplicaciones, que los teléfonos incluirán de fábrica más programas de terceros, y que habrá más desarrolladores independientes (en este campo, Palm y Windows Mobile llevan la delantera, lejos de Symbian). Un contrapeso a esta tendencia de que haya mayor oferta de software especial para los teléfonos inteligentes es el de las aplicaciones Web 2.0, que funcionan con un navegador web y una conexión a Internet. Hoy, los teléfonos inteligentes pueden realizar numerosas tareas con estas aplicaciones, sin necesidad de que se instalen nuevos programas en su memoria interna.

En segundo lugar, que en la medida en que los teléfonos tengan mayor capacidad de procesamiento, puedan contar con software más exigente, que hoy es exclusivo de los computadores personales –por ejemplo, para edición avanzada de videos y fotografías, producción de música y juegos en 3D–.

Y, finalmente, que sean cada vez más compatibles con los PC: que puedan ejecutar los mismos programas o al menos abrir y editar los mismos archivos; hoy esto es realidad con documentos de oficina, pero todavía no es posible, por ejemplo, ver un diseño en CorelDraw o editar una canción o una fotografía. Liza Salguero, gerente de Marketing de MDB (Mobile Devices Business) en Colombia de Motorola, señala que una clave de los teléfonos inteligentes es que puedan abrir y editar archivos de diferentes formatos, como Word, Excel, PowerPoint, PDF y .zip.

Clara Cifuentes, gerente para la Región Andina de Palm, asegura que una de las tendencias fuertes en estos dispositivos es la proliferación de aplicaciones de productividad y entretenimiento, y el surgimiento de programas que hagan ‘streaming’ de audio y video.

2. Mejoras en el hardware. La evolución natural y los desarrollos de fabricantes como Intel, Texas Instruments, Freescale Semiconductor indican que habrá procesadores mucho más rápidos, y que algunos integrarán tanto las tareas de cómputo como las telefónicas, lo que ahorrará espacio en los dispositivos.

Para Sergio Acuña, director general de producto de Nokia, este es uno de los principales avances. “Los factores clave para que una persona prefiera un teléfono inteligente son desempeño, desempeño y desempeño: los teléfonos inteligentes deben funcionar igualmente bien en transmisión de datos, en voz y en manejo de archivos. De lo contrario, los usuarios tendrán un juguete muy bonito para ufanarse ante los amigos, pero a la vez tendrán una frustración muy grande”.

Los ‘smartphones’ también incluirán mayor capacidad de almacenamiento. Ya hay dispositivos con discos duros de 8 GB, como el Nokia N95 y el iPhone, y la mayoría de los teléfonos permite el uso de tarjetas de memoria flash, con capacidades de hasta 4 GB. Además, investigadores trabajan en nuevas tecnologías de memoria y almacenamiento holográficas o magnéticas, que llegarían a los 100 GB en unos años.

También incluirán cámaras de fotografía y video de mayor calidad (la del N95, una de las más avanzadas, ofrece hasta 5 megapíxeles), con flash y zoom óptico; grabadores de audio y parlantes estéreo, y teclados más cómodos y ergonómicos, con la misma distribución de los que usan los computadores (hoy estos teclados solo están en un pequeño número de teléfonos).

En este campo, una de las mayores novedades estará por el lado de las pantallas táctiles, que cada vez serán más como las del iPhone –se puede manipular con los dedos y responde a dos puntos de contacto a la vez–, las cuales incluso pueden funcionar como teclados virtuales.

Otra mejora que ya se ve en varios modelos de teléfonos, como el Nokia N73, es la doble cámara digital, ideal para hacer videoconferencias vía celular o Internet. Una cámara está en la parte trasera del teléfono y la otra, en la frontal, al lado de la pantalla. Con ellas, el usuario puede tomar fotografías o grabar videos de sí mismo mientras mira su imagen en la pantalla, y puede alternar las imágenes de ambas cámaras mientras envía la señal por Internet.

Mirando más hacia el futuro, pues todavía no hay avances concretos en este terreno, los teléfonos inteligentes podrían multiplicar su capacidad de reconocimiento de voz –hoy usada solamente para hacer marcaciones telefónicas y algunos comandos como búsquedas de contactos– y llevarla al campo de la edición de textos. El momento en el que se puedan dictar cartas o discursos a un teléfono que los transcriba, de todos modos, aún no está cerca.

3. Novedades en diseño y materiales. Se tiende a creer que el diseño solo es una prioridad para los propietarios de teléfonos ‘fashion’, pero los usuarios de teléfonos inteligentes también valoran este aspecto. De hecho, uno de los puntos débiles de estos dispositivos ha sido el peso y el tamaño excesivos si se les compara con celulares normales, por lo que los fabricantes tienen entre sus prioridades ofrecer equipos más planos y livianos, sin sacrificar el tamaño de la pantalla y el teclado.

A la par con la forma y el diseño de los teléfonos, los fabricantes trabajan con nuevos materiales, como magnesio, fibra de vidrio, plásticos, cristales y aluminio, con los que buscan aumentar la durabilidad de los aparatos frente a golpes, rayones y otros riesgos, reducir su peso y grosor y, a la vez, hacer que estos dispositivos sean más atractivos y elegantes.

Adicionalmente, los fabricantes están cambiando materiales tóxicos tanto de la carcasa como de sus componentes internos que van en contra de las normativas de medio ambiente internacionales, tales como mercurio, plomo, cadmio y níquel.

4. Más Internet y Web ‘de verdad verdad’. Si algo multiplica las capacidades de un teléfono inteligente es el acceso a Internet. Navegar, enviar mensajes de correo, actualizar blogs y charlar en redes de mensajería instantánea son actividades que se pueden realizar en muchos smartphones actuales.

Los teléfonos con ‘mayor coeficiente intelectual’ –es decir, los más flexibles y poderosos, como el Treo 680, el Nokia E61i, el Motorola Q y el HP iPaq HW6950– lo hacen bien, pero todavía tienen muchas limitaciones en Internet.

En primer lugar, no tienen acceso completo a la Web: los navegadores incluidos, o los que se pueden bajar gratuitamente como Opera Mini, no logran buenos resultados con algunos sitios que utilizan tecnologías poco comunes, muy avanzadas (como Ajax, la base de la Web 2.0) o que no se ciñen a los estándares, y en ciertos casos ni siquiera logran ingresar a ellos.

Por otro lado, aunque las redes inalámbricas dan acceso completo a Internet, todavía muchos servicios de la Red no están al alcance de los teléfonos, por falta de software o porque todavía no es común el acceso a redes de nueva generación, que brindan alta velocidad. Ejemplos de ello son las redes de intercambio de archivos (P2P), los programas de videoconferencia y telefonía IP (aunque Skype ya funciona en algunos aparatos) y la recepción de televisión IP.

5. Conexiones de alta velocidad: 3G y más allá. ¿De qué sirve que un dispositivo acceda a sitios web, pueda intercambiar grandes archivos o mostrar videos en línea o programas de televisión, si su conexión a la red celular y a Internet es muy lenta? De poco: su uso básico en la Red seguirá siendo para enviar mensajes de correo y visitar uno que otro sitio web, pero nada más.

Por eso, los teléfonos inteligentes harán la transición hacia las redes de tercera generación o 3G (de alta velocidad) más rápido que los celulares normales, y solo serán igualados por los teléfonos multimedia, que se enfocan en recibir video y música en línea.

En Colombia las redes están en una etapa que algunos denominan 2.5G, con la tecnología Edge, que no alcanza las velocidades de 3G (en teoría, Edge logra conexiones de 384 Kilobits por segundo, aunque en el país las tasas de transmisión son de unos 115 Kilobits por segundo).

Las redes 3G, disponibles en Asia, Europa y Norteamérica, ofrecen transmisiones de hasta 384 Kbps, y en Estados Unidos ya hay operadores como Sprint, AT&T y Verizon que montaron redes 3,5 G (con las tecnologías Evdo y Hdspa, que alcanzan de 400 a 700 Kbps y podrían llegar a los 14 Mbps). En Japón, la firma NTT DoCoMo ya empieza a hablar de 4G y hasta 6G.

Pero no todo es telefonía celular: algunos dispositivos, como el iPhone y los teléfonos inteligentes de Nokia, logran conectarse además a redes inalámbricas con tecnologías como Wi-Fi, con las que también logran conexiones de alta velocidad.

6. Conexiones duales. Ya hay en el mercado teléfonos con conexión dual –que se conectan a la red celular y a redes Wi-Fi, y algunos fabricantes tienen una visión de cómo Internet seguirá a los usuarios de teléfonos móviles a donde vayan.

Un ejemplo que explica los beneficios de las conexiones duales es el de un usuario que está navegando en la Web desde su teléfono inteligente en la calle –a través de la conexión celular–, luego va a un centro comercial y automáticamente se conecta a la red Wi-Fi, y al salir de nuevo vuelve a establecer conexión con su operador móvil; todo, sin que haya tenido que hacer ninguna configuración de su equipo.

Motorola, uno de los más avanzados en esta visión, que denomina Seamless Mobility, cree que a la convergencia de redes inalámbricas fijas y celulares se sumará la creación de nuevos servicios a partir de dicha convergencia, y los teléfonos inteligentes estarán ahí para aprovecharlos. Un paso más adelante lo marca la posibilidad de conectarse, además, a redes inalámbricas de amplio cubrimiento, como WiMax.

7. Más entretenimiento. Aunque el foco de estos teléfonos es la productividad, el software les permite ser muy versátiles, y con unos pocos clics se pueden transformar de herramientas de trabajo a miniconsolas de juegos, reproductores multimedia o, incluso, televisores portátiles. Los fabricantes de los sistemas operativos móviles y de los teléfonos inteligentes, que han trabajado tanto en brindar herramientas para las empresas y los empleados, también dedican tiempo y recursos en mejorar las experiencias de entretenimiento en estos aparatos.

Liza Salguero, de Motorola, asegura que estos dispositivos deben tener la misma capacidad multimedia de los teléfonos centrados en entretenimiento: reproducción de video y música de alta calidad, cámara fotográfica y de video de alta resolución y parlantes estéreo, entre otros.

En un reciente informe de la firma In-Stat, titulado ‘Grandes tendencias en el mercado global de dispositivos móviles’, se establece que uno de los grandes cambios en los próximos cinco años estará en el campo de la televisión y el video móviles. Según el estudio, la distribución de canales de televisión y de video, con tecnologías como MediaFLO y DVB-H, cambiará la forma de usar estos aparatos, y a la vez impulsará nuevos progresos en el software, los procesadores y las pantallas.

8. Seguridad reforzada. Si bien los sistemas operativos móviles no son tan propensos a los ataques informáticos como, por ejemplo, Windows en el PC, ha habido reportes de problemas y riesgos en Symbian y Windows Mobile. Por otra parte, los teléfonos inteligentes cada vez almacenan información personal y empresarial más sensible, por lo que las herramientas de seguridad tomarán mayor importancia.

Y es que un riesgo que no es tan alto en un computador de escritorio es el de la pérdida del equipo y el consecuente robo de la información. Perder un teléfono en cualquier momento, en cambio, es muy sencillo. Por eso, ya existen programas que en un evento de estos logran, con una llamada al teléfono perdido, destruir todos los contenidos almacenados e incluso dejar inservible el aparato. Estos programas en un futuro irán incluidos en los teléfonos inteligentes.

Fuente: Enter2.0, Colombia