Un robot cura heridas internas y transporta medicina

Un robot cura heridas internas y transporta medicina

Se ha desarrollado un pequeño robot -que cabe en una cápsula de un medicamento- para ser tragado, desplegarse en el estómago y eliminar objetos o curar heridas

Por Mundo Contact | 13 mayo 2016 | Actualidad, Apps y Gadgets, Tecnología, Videos

Un grupo de investigadores del MIT, de la Universidad de Sheffield y del Instituto Tecnológico de Tokio, han desarrollado un pequeño robot origami que cabe dentro de una cápsula de un medicamento.

El aparato puede desplegarse en el estómago para eliminar objetos extraños ingeridos por error, transportar medicamentos o curar una herida desde dentro. Una vez realizada su tarea, el robot desaparece del organismo sin dejar rastro.

El robot es una pequeñísima máquina flexible que, gracias a sus muy movimientos de fricción en sus extremos, logra impulsarse hacia delante para proseguir una ruta previamente definida a través de campos magnéticos. Los imanes que contiene cuentan además con otra función: trabajar como pequeñas baterías que le permiten accionar.

Para probar este pequeño dispositivo, el MIT simuló con éxito la extracción de un botón por parte del robot. Según explican, cada año ocurren más de 3,500 casos en Estados Unidos de ingestas involuntarias de este tipo de objetos. Las pilas normalmente son digeridas, sin embargo, hay casos en que, si están demasiado tiempo en contacto con el tejido del esófago o estómago, pueden reaccionar y quemar el tejido.

El robot puede ser controlado desde el exterior con un imán en la parte central, que también es responsable de retirar una pila del botón.

También puede ser diseñado con otros componentes que le permitan aplicar medicamentos directamente en heridas internas, por lo cual se considera que puede ser el próximo gran aliado en la medicina, mucho más efectivo que la tradicional medicación.

Para lograr hacer digerible el robot, se elaboró su estructura principal a partir de intestino seco de cerdo, que habitualmente recubre el envoltorio de los embutidos, con el propósito de que el dispositivo sea biodegradable.

Con información de El Economista.es

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