Virtualizar, subir a la nube o morir ¿Le parece exagerado?

Por Mundo Contact | 17 febrero 2010 | Tecnología

Identificar una falla de TI puede tomar hasta el 70% del tiempo total que se utiliza para arreglarla.Según analistas de la industria, 80% de los problemas que tienen la disponibilidad y desempeño de las TI, se derivan de cambios no autorizados o inclusive de gente que está vulnerando la infraestructura.

Hoy, como en cualquier otro tiempo, el reto para las empresas sigue siendo incrementar su participación de mercado y las ganancias, y uno de los factores más importantes para lograrlo es sin duda, a través de las innovaciones tecnológicas que apoyen el logro de sus objetivos de negocio. Pero a diferencia de tiempo atrás, cuando las organizaciones tenían a su disposición mayores presupuestos y adquirían servidores, redes o almacenamiento cuando lo necesitaban, hoy la situación económica resultado de la crisis, así como las nuevas leyes de protección al ambiente, han obligado a las organizaciones a optimizar los recursos con los que ya cuentan en su infraestructura tecnológica, convirtiéndose en una realidad palpable del mercado.

El factor clave es la virtualización, entendida como la habilidad de compartir los recursos ya establecidos dentro de la misma infraestructura de un negocio. El punto primordial es saber si la empresa, del tamaño que sea, pequeña, mediana o grandes corporativos, cuenta con la infraestructura correcta para virtualizar un entorno.

Los entornos virtuales son más complejos y deben ser mejor administrados, por un lado, es necesario optimizar costos y, por otro, dar soluciones a la complejidad de administrar un entorno virtual, con las mismas garantías de niveles de servicio, facilidad de uso y seguridad. Sin embargo, no invertir en la virtualización y eventualmente en Cloud Computing, dificultará la capacidad de las empresas de enfrentar nuevos retos además de disminuir su capacidad competitiva.

Automatizar y Administrar

De acuerdo con EMC al moverse de una infraestructura de TI física a una virtual para posteriormente llegar a Cloud Computing, la estrategia debe enfocarse en un proceso de administración de TI que sea confiable y  mejore la eficiencia operativa a través de la automatización y lo más importante, tener control sobre el centro de datos virtualizado.

La realidad de los negocios hace que las infraestructuras cuenten con un alto grado de complejidad, con centenares de servidores, dispositivos de red, aplicaciones y redes de almacenamiento y no siempre se cuenta con una idea clara de todo lo que se tiene. Aquí juega un papel fundamental una herramienta de mapeo de los recursos existentes, porque sólo cuando se sabe qué se tiene se puede optimizar su administración.

El éxito de esta clase de implementaciones es permitir el monitoreo dentro de la infraestructura virtual. Este monitoreo se encarga de ver la disponibilidad y el desempeño de los recursos dentro del entorno, así como revisar el estado de las configuraciones a la red. Uno de los principales problemas de la virtualización es que se pierde el control de la información debido a cambios no autorizados en las configuraciones. Según analistas de la industria, el 80% de los problemas que tienen la disponibilidad y desempeño se derivan de cambios no autorizados, no probados o inclusive de gente que esta vulnerando la infraestructura.
 
Cualquier empresa que desee involucrarse en el tema necesitará hacer uso de soluciones virtualizadas ya empaquetadas que incluyan la infraestructura adecuada desde el hardware, como software y sistemas de aprovisionamiento y de monitoreo continuo.

También, según analistas de la industria, del 100% del tiempo promedio para arreglar una falla, el 70% es aislarla, es decir, identificar dónde se está generando la falla.

“Por ejemplo, señala Jorge Sainz, Gerente de Ventas de EMC Ionix para el Norte de Latinoamérica y México, un ruteador que no esté funcionando correctamente, puede tener impacto sobre diferentes elementos de la infraestructura, desde las comunicaciones con el servidor, que una aplicación reciba la información que requiere de una base de datos, o que no se tenga acceso a una red de almacenamiento, requiriendo involucrar especialistas en cada dominio para identificar la causa raíz del problema. Al contar con herramientas que permiten analizar e identificar automáticamente esta causa-raíz, se incrementa el nivel de servicio en un 70%”.

La mayoría de los problemas en la disponibilidad de la infraestructura, se derivan de cambios no autorizados o mal realizados. Cuando se controlan los cambios, se disminuyen los problemas de disponibilidad de recursos.

A través de la automatización de la administración de la infraestructura se obtienen beneficios como:

Reducir costos operativos.Incrementar niveles de servicio.Aprovechar todas las inversiones previas mediante el trabajo en conjunto con las nuevas tecnologías.Mayor eficiencia en los sistemas de soporte de redes y operativos.Visibilidad en servidores (físicos y virtuales) y aplicaciones.Productividad sostenida.

Sectores como el financiero, el público y el de telecomunicaciones, conocidos por su manejo de gran cantidad de información, se ven beneficiados con las características de la automatización de la administración en sus centros de datos. Al existir una racionalización y reutilización de recursos, favorece una mayor visibilidad sobre cada una de sus operaciones.

Una nueva generación de IT Management

La virtualización ofrece la promesa de una mayor eficiencia y reducción de costos, su naturaleza dinámica obliga a las empresas a pensar de forma diferente sobre la administración y no es exagerado buscar nuevas formas para automatizar, administrar, obtener control y cumplimiento regulatorio de sus centros de datos virtualizados y se están dando cuenta de que el legado de las herramientas de administración de TI, simplemente no puede seguir el ritmo.

De acuerdo con McKinsey, el gasto mundial en infraestructura tecnológica del centro de datos y servicios excede los $350 mil millones de dólares al año. Además, un estimado del 70% o más de esos costos son para mantener las infraestructuras existentes, dejando el 30% o menos para las iniciativas de las nuevas tecnologías y aplicaciones que pueden proporcionar un diferenciador para las empresas.