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Cómo el software abierto de Google afectaría el futuro de la telefonía celular

¿Qué nuevos trucos tiene bajo la manga Google Inc. para cambiar los teléfonos celulares?

Se espera que la empresa de búsquedas y publicidad en la Web anuncie pronto, incluso es posible que hoy, los detalles de sus ambiciosos planes con los que espera inducir a las compañías de software a desarrollar una serie de nuevas funciones para celulares: desde servicios que conecten automáticamente a los usuarios a reseñas de restaurantes cercanos a formas de compartir casi instantáneamente fotos con cualquiera en su lista de contactos.

Si Google consigue convencer a los desarrolladores de software, que en otras ocasiones se han mostrado reacios a trabajar con celulares debido a los problemas de diseñar programas para éstos, los consumidores podrían comenzar a usar Internet en sus teléfonos con la misma facilidad con que lo hacen en una computadora. Es probable que los teléfonos también se vuelvan más personalizados, dándoles a los usuarios la posibilidad de escoger por ejemplo cómo se ve la pantalla de inicio. Y por supuesto, recibirán un acceso móvil más sencillo a las aplicaciones Web de Google como Gmail, Google Maps y YouTube o incluso su sistema de pagos en línea Google Checkout.

Además, a estos aparatos también pueden llegarles una serie de servicios móviles ya disponibles en otros países, como los juegos multijugador o la TV de alta definición. Otros cambios podrían ser más sutiles, como celulares que pueden hacer varias funciones al mismo tiempo con mayor facilidad.

En Estados Unidos, el sector de telefonía móvil lleva años controlado por los operadores y fabricantes, quienes limitan estrictamente las funciones que pueden ofrecerse en los aparatos. Google aún tendrá que depender de la cooperación de estas empresas: el número de funciones que un teléfono de Google pueda tener dependerá de cuánto control cedan los operadores y fabricantes en sus acuerdos con la compañía.

La clave del plan de Google es una propuesta para hacer que el software de los celulares sea “abierto”, incluido el sistema operativo. Abrir el sistema operativo significa que los desarrolladores independientes de software obtendrían acceso a las herramientas que necesitan para crear nuevas funciones. Google no respondió a las solicitudes de comentarios para este artículo.

En este contexto, se espera que el anuncio de Google desate una carrera entre los desarrolladores de Sillicon Valley —que hasta ahora se han visto excluidos de la industria celular—, para que lancen nuevas aplicaciones para estos aparatos.

Las empresas de video y música móvil dicen que las plataformas abiertas harán que sea más sencillo crear funciones que permitan a los usuarios compartir contenidos con sus amigos en las redes de los operadores. Por ejemplo, Loopt Inc. ya tiene un producto que muestra a los usuarios de Sprint Nextel la ubicación de sus amigos en un mapa y deja enviarles mensajes y fotos. Sin embargo, su fundador, Sam Altman, indica que pasará algún tiempo antes de que las plataformas abiertas ganen una participación de mercado respetable para que los desarrolladores las creen de forma exclusiva.

Google no será el primero en ofrecer herramientas y estándares comunes para construir aplicaciones para móviles. Los fabricantes de sistemas existentes como Microsoft Corp. y Research In Motion Ltd., creador del BlackBerry, les entregan a las empresas de software herramientas para construir aplicaciones para sus teléfonos. Apple Inc. también ha hecho que la creación de programas como juegos y sistemas de mensajería para sus productos sean más sencilla. El próximo año, la empresa planea ampliar el rango de funciones creadas por terceros en sus aparatos.

La pregunta es cuánto cederán los operadores. Aunque se espera que la plataforma abierta sea respaldada por al menos dos operadores estadounidenses: T-Mobile USA Inc, propiedad de Deutsche Telekom AG y Sprint Nextel Corp.. Por ahora, no parece que otros estén dispuestos a seguir su ejemplo inmediatamente por el temor a que los estándares abiertos incrementen la vulnerabilidad de los consumidores ante ataques de virus o problemas de seguridad que les otorgaría a extraños el acceso a la ubicación del usuario en tiempo real.

Fuente: Jessica E. Vascellaro, The Wall Street Journal 

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