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El retorno a las oficinas: un nuevo desafío, donde la salud de las personas es la salud de las empresas

Se hace necesario asumir las implicaciones del retorno a las prácticas y modelos anteriores, sólo que ahora en una nueva realidad donde la seguridad de la salud se constituye como el componente fundamental

Teletrabajo
Teletrabajo

Si bien el teletrabajo ha implicado un desafío que, con enormes esfuerzos, está rescatando a las organizaciones de caer en la inoperabilidad, una nueva realidad acecha.

Las exigencias no han terminado, ahora toca enfrentar a la otra nueva realidad que supone el regreso total o parcial del personal a sus oficinas convencionales, que seguramente ya no son ni volverán a ser las mismas.

Desde ahora, se hace necesario asumir las implicaciones del retorno a las prácticas y modelos anteriores, sólo que ahora en una nueva realidad donde la seguridad de la salud se constituye como el componente fundamental y la condición implícita de las tácticas y modelos para seguir operando en un entorno que ahora impone nuevas exigencias.

Ahora resulta conveniente, si no es que indispensable, la detección de los impactos que ocasionará el retorno, la planeación acuciosa, la organización sustentada en análisis objetivos, la confrontación y evaluación de propuestas, la jerarquización de necesidades y la programación y puesta en marcha de soluciones debidamente consensuadas, pragmáticas y evaluables.

Siendo la seguridad de la salud el factor condicionante de toda la estrategia de retorno debido a su alcance corporativo, generalizado y permanente, podría justificar la creación de una entidad dentro de la estructura de organización que tenga como misión no sólo atender el retorno del personal en todos los niveles y funciones, sino además, ser el vigía y gestor del perfeccionamiento de un modelo de seguridad sanitaria corporativa, que requiere de una actualización y mejoras permanentes.

El reto es enorme dada la trascendencia y la multiplicidad de componentes y acciones que supone un retorno, debidamente programado y sustentado, con el precedente de incertidumbre, temor y la inquietud de regresar a un nuevo ambiente laboral, confiando en que cumple con todas las exigencias sanitarias dentro de los nuevos modelos de interacción, relacionamiento y rediseño de los espacios.

Una referencia de gran valor para identificar los esfuerzos que implica el retorno, lo tenemos en Salesforce, empresa que está empeñando todos sus recursos y facultades para asegurar un retorno exitoso y seguro de su personal y los equipos de sus clientes globalmente.

En una descripción amplia, acertada y sobre todo oportuna, la compañía detalla un modelo de planeación, organización, estructuración y funcionamiento para la puesta en marcha del retorno a sus oficinas, describiendo los factores críticos para el retorno del personal a una nueva realidad en los espacios y funciones corporativas.

En términos generales, es conveniente diseñar una matriz con las pautas generales que contengan las diversas variables y factores cruciales que deben considerarse, incluyendo, de ser posible, una asesoría de expertos con una visión ajena e imparcial; así como la retroalimentación del personal cuyas áreas y funciones se van a incorporar dentro de un calendario sujeto a prioridades y logística.

Seguramente con el tiempo surgirán nuevas medidas de seguridad, pero por ahora deberían, entre otras cosas, aplicarse pruebas rápidas, rediseño de espacios, normas de distanciamiento físico, limpieza, señalización y en general los protocolos específicos.

 

Comunicación

El personal que regresa a las oficinas ha recreado mentalmente supuestos e imaginado entornos posibles, sin embargo, esto puede crear prejuicios que provoquen inquietud, ansiedad y miedo. En estas condiciones, es muy importante diseñar un programa adecuado de comunicación, para ir anticipando los cambios, con un tono de bienvenida “amable” que aliente expectativas realistas y favorables.

La campaña de comunicación, necesaria para disminuir la tensión, se puede apoyar en distintos medios, como contenidos en la web, folletería, volanteo, reuniones, etc., así como mensajes y señalamientos inscritos en las propias oficinas y con el apoyo de personal en puestos clave, capacitado para orientar y resolver dudas.

La visión y concepción integral del proyecto debería hacer énfasis en la responsabilidad y compromiso compartido tanto de la empresa como del personal. Una nueva cultura empresarial de la salud involucra a todos miembros, de una manera primordial a cada empleado cuya salud incide en la salud de todos, por lo tanto convendría hacer conciencia e insistir en que se trata de un esfuerzo colectivo donde cada quien, al cumplir con su compromiso personal, cumple con la salud colectiva. Esta es una buena ocasión para propiciar un ánimo de vitalidad confianza y solidaridad entre el personal.

 

Rediseño

La nueva realidad impone nuevos modelos de diseño y distribución de funciones y espacios que no solo faciliten las tareas y procesos, sino que cumplan con los requisitos de distanciamiento y tránsito ya sea en áreas de trabajo, salones, comedores, cafetería, vestíbulos, recepción e incluso elevadores.

En este tema, también son importantes los turnos de trabajo, el escalonamiento en el acceso y el retorno gradual.

Un aspecto importante, que se da por sentado pero que es definitivo para las aplicaciones del nuevo modelo, es la disponibilidad de los suministros y dispositivos de salud, como son los lectores de temperatura, productos de limpieza, desinfectantes, mascarillas, etc., que deben estar disponibles permanentemente y en cantidad suficiente.

El programa de limpieza debería considerar detalles como los teclados, sensores, manijas de puertas, interruptores de luz, superficies de mesas y mostradores, limpieza profunda durante las noches e incluso el aire acondicionado.

Ya existen pautas y protocolos de limpieza que se pueden adaptar y ajustar a las necesidades particulares.

Al tratarse de un nuevo fenómeno, ajeno a nuestras experiencias, todo el plan de retorno, estrategias, tácticas, funciones, responsabilidades y sistemas de rastreo y evaluación, deberían estar monitoreadas no solo con fines de control sino también para prevenir y anticipar posibles ataques a la salud colectiva.

A partir de la experiencia que se está viviendo, estamos conscientes de que existen fenómenos endémicos a nivel global que amenazan la salud colectiva, valor fundamental y requisito imprescindible para garantizar la permanencia y la seguridad de personas y organizaciones.

Siendo testigos presenciales de la magnitud dramática que está causando la pandemia, con un retroceso histórico y destruyendo los modelos de vida y valores que se daban por sentados, ahora habrá que llenar el vacío con una nueva visión y una dinámica sustentada en la cultura corporativa orientada a la salud, como una exigencia vital para dar continuidad, permanencia y sustentabilidad al sector empresarial, con todo lo que estoy implica.

Finalmente, la salud de las personas será la salud de las organizaciones.