Inicio Tecnología. Ibermática se convierte en la primera empresa en crear un aroma corporativo

Ibermática se convierte en la primera empresa en crear un aroma corporativo

(Madrid, 24 de noviembre  de 2006).- Ibermática, una de las principales compañías de servicios en Tecnologías de la Información del mercado español, ha desarrollado una novedosa iniciativa que la coloca a la cabeza de la innovación en lo que respecta a la creación de la imagen corporativa. En colaboración con el prestigioso químico y diseñador de olores Dario Sirerol, ha diseñado su propio aroma corporativo, convirtiéndose en la primera compañía que incorpora la percepción olfativa a su marca. 

Ibermática publicó el pasado verano su memoria corporativa, que tituló “La esencia de la innovación”, en la que desvelaba cómo a través del olfato, descubrimos la esencia del mundo que nos rodea. Fue entonces cuando la compañía anunció su idea: Ibermática sería la primera compañía en unir a su imagen su propio “aroma corporativo”. Con la colaboración del prestigioso químico y diseñador de olores Darío Sirerol, esa promesa ya se ha hecho realidad. 

Con esta iniciativa Ibermática pone de manifiesto su capacidad para llevar el espíritu innovador que exige el actual contexto de mercado a todos los rincones de la actividad empresarial, y rescata para sus sedes la vieja función que antaño cumplieran los aromas en los grandes recintos de culto en civilizaciones como la griega o la egipcia, contribuyendo a través del sentido del olfato a que fueran percibidos como espacios únicos y distinguidos.

En el mercado actual, el conjunto de iniciativas que ayudan a construir la percepción que se tiene de las compañías, ya sea interna o externa, recibe el nombre de “imagen corporativa”, lo que es una pequeña muestra del sentido que privilegia la sociedad actual, de la que se dice que transmite el 90% de su información a través de estímulos visuales.

Qué mejor forma de innovar en el campo de la percepción corporativa que rompiendo los esquemas habituales revalorizando el olfato, el primer sentido en la escala evolutiva de los animales. Según Dario Sirerol, diseñador de olores, ”el olor puede ser la mejor estrategia para crear la arquitectura de una marca, porque las palabras, los conceptos, las formas, pueden olvidarse pero los olores, no. El recuerdo oloroso es imperecedero.” 

La compañía ha querido crear un olor que estuviera en sintonía con la identidad de Ibermática, una empresa del País Vasco, muy ligada al mundo de las traineras, tal y como representa su logotipo. Por ello, para su elaboración, Darío Sirerol ha utilizado distintas maderas de cedro de China, Virginia, América, así como otros ingredientes como sándalo de la India, resinas, mirra de Somalia, pachulí de Sumatra, pino de Siberia o níqueles de roble. Por último para redondear el olor del perfume se ha utilizado la flor de un árbol como el magnolio, muy presente en el norte de España.

Para José Luis Larrea, presidente de Ibermática,“ a través del olfato descubrimos la esencia de las cosas, y nuestra intención con el diseño de este aroma corporativo es que nuestros clientes y colaboradores puedan percibir la esencia de nuestra compañía”. Asimismo, ha subrayado que “esta iniciativa, enmarcada dentro de nuestra filosofía de innovación, pretende ser un reflejo más de la personalidad y singularidad de Ibermática, y supone el siguiente paso en la evolución de la compañía”, y ha declarado que “en los últimos años hemos asistido a la configuración de la Sociedad de la Información, y ahora el reto consiste en movilizarnos hacia la Sociedad de la Innovación. El paso que hemos dado no deja de ser atrevido, pero precisamente el ejercicio de innovación consiste en superar los miedos a hacer cosas nuevas”.

Ibermática realizó ayer en Madrid la presentación oficial de su aroma corporativo ante un público de mil asistentes, compuesto por clientes, colaboradores y medios de comunicación, a los que invitó a un pase privado de la película “El perfume”, basada en la célebre novela, del mismo nombre, escrita por Patrick Süskind.  

Opinión