Las autoridades de Taiwán investigan si el fabricante chino de chips SMIC ha operado de manera no autorizada en la isla para captar talento local.
La Oficina de Investigación del Ministerio de Justicia informó que en marzo se realizaron registros en 34 ubicaciones y se interrogó a 90 personas en el marco de una pesquisa sobre once tecnológicas chinas, incluida SMIC.
Según el organismo, la empresa con sede en Shanghái habría establecido una sucursal en Taiwán bajo una inversión extranjera ficticia para atraer ingenieros. La isla, hogar de TSMC y líder en semiconductores avanzados, es un objetivo clave para la industria china debido a su proximidad y el idioma compartido.
Desde 2020, Taiwán ha reforzado la vigilancia contra el robo de talentos y secretos tecnológicos, investigando más de un centenar de casos. Las tácticas detectadas incluyen la creación de filiales encubiertas y el uso de empresas de recursos humanos para ocultar la contratación de personal.
De acuerdo con TrendForce, SMIC cerró el cuarto trimestre de 2024 con una cuota del 5.5% en el mercado global de fabricación de semiconductores, muy por debajo del 67.1% de TSMC.
Esta investigación se desarrolla en un contexto de crecientes tensiones entre China y Taiwán, cuya soberanía sigue siendo un punto de conflicto entre ambas partes.