Urge extender las ‘zonas privilegiadas’ en banda ancha

Por Mundo Contact | 7 marzo 2011 | Tecnología

México está relativamente bien conectado en las ciudades de más de 50 mil habitantes. Sin embargo, hace falta un mayor despliegue de redes de distribución y de acceso para que más servicios de red lleguen a los usuarios y a las compañías

En el país hay ‘zonas privilegiadas’ en lo que a banda ancha se refiere; esto es algo natural que ha surgido a partir del desarrollo económico en ciertas regiones.

Dichas ‘zonas privilegiadas’ están ubicadas en regiones urbanas donde hay una alta densidad de edificios y oficinas, es decir, en comunidades que presentan una elevada demanda de servicios de internet y que concentran empresas u organizaciones con la capacidad de pagar por dichos servicios.

Estas rutas interurbanas se han venido desarrollando en función de la mayor demanda de servicios. En el caso de la Ciudad de México, las principales ‘zonas privilegiadas’ son Polanco, Las Lomas, el corredor que va desde Perisur hasta Insurgentes y Tlalpan, las  inmediaciones del Aeropuerto, y el Centro Histórico.

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Urge extender las ‘zonas privilegiadas’ en banda ancha

Por Mundo Contact | 1 febrero 2011 | Articulos, Tecnología

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Urge extender las ‘zonas privilegiadas’ en banda ancha

México está relativamente bien conectado en las ciudades de más de 50 mil habitantes. Sin embargo, hace falta un mayor despliegue de redes de distribución y de acceso para que más servicios de red lleguen a los usuarios y a las compañías.

Por Jorge Cervantes

En el país hay ‘zonas privilegiadas’ en lo que a banda ancha se refiere; esto es algo natural que ha surgido a partir del desarrollo económico en ciertas regiones.

Dichas ‘zonas privilegiadas’ están ubicadas en regiones urbanas donde hay una alta densidad de edificios y oficinas, es decir, en comunidades que presentan una elevada demanda de servicios de internet y que concentran empresas u organizaciones con la capacidad de pagar por dichos servicios.

Estas rutas interurbanas se han venido desarrollando en función de la mayor demanda de servicios. En el caso de la Ciudad de México, las principales ‘zonas privilegiadas’ son Polanco, Las Lomas, el corredor que va desde Perisur hasta Insurgentes y Tlalpan, las  inmediaciones del Aeropuerto, y el Centro Histórico.

A nivel nacional también hay zonas favorecidas, como el famoso ‘triángulo de cristal’ que conecta el Distrito Federal, Guadalajara y Monterrey y que concentra la mayor capacidad de fibra en el país. A este triángulo se suman dos brazos importantes, uno que va de la Ciudad de México a Guanajuato y otro que va de San Luis Potosí hacia Monterrey, Nuevo Laredo, Reynosa y Ciudad Juárez.

Si bien este ‘triángulo’ está sobrado en los extremos a los que sirve, hay un enorme potencial esperando ser explotado en las poblaciones por las que corren las rutas, debido a la capacidad instalada, pero eso requiere hacer inversiones locales que tendrán más sentido en la medida que haya mucha mayor demanda y desarrollo económico en dichas localidades.

El país está relativamente bien conectado en las ciudades de más de 50 mil habitantes, que cuentan con conexiones para banda ancha a nivel de backbone. Sin embargo, es en estas poblaciones donde hace falta un mayor despliegue de redes de distribución y de acceso para que más servicios de red lleguen a los usuarios y a las compañías.

Es claro que la falta de acceso a banda ancha se convierte en un círculo vicioso que merma el desarrollo de las zonas menos favorecidas. Por ejemplo, todo el sureste del país, en el territorio que va de Puebla a nuestra frontera con Guatemala, se enfrenta a la falta de infraestructura y algo semejante sucede en la zona que va de Tepic a Tijuana. 

El problema con las redes de acceso, cableado de fibra por las calles en el ambiente urbano o por microondas en comunidades rurales o clusters, es que la oferta es menor si la ciudad es pequeña. 

“Es bien sabido que el avance de la industria TIC es un detonante del desarrollo social y económico, ya que potencia el crecimiento y el progreso económico, y brinda condiciones para una mejor educación, información y capacitación”, asegura Santiago Gutiérrez, Presidente Nacional de CANIETI.

Además, una región bien conectada presenta otros beneficios, ya que en ellas hay mayor transparencia y sociedades más democráticas.

“Otro beneficio claro que se deriva del uso de TIC es en materia ambiental, ya que una sociedad conectada puede ahorrar recursos, por ejemplo en transporte y combustibles, disminuyendo las necesidades de traslado”, señala Gutiérrez.

Existen avances, pero se requiere mejorar la oferta

Hay algunos indicadores que permiten observar un panorama optimista: la penetración de banda ancha ha crecido mucho desde que los proveedores de televisión por cable comenzaron a ofrecer paquetes que incluían acceso a internet. En los últimos cuatro años, el crecimiento de la industria de TI se ha acelerado, pero aún así seguimos teniendo una densidad inferior a la de países comparables con México.

Debería haber mayor oferta: en los estados del norte hay regiones que cuentan con hasta siete u ocho proveedores de servicios de banda ancha, y cinco o seis en ciudades medianas (de 500 mil a 1 millón de habitantes). En las poblaciones más pequeñas únicamente hay una o dos opciones para contratar servicios de banda ancha, y en poblaciones de entre 50 mil y 100 mil habitantes solo hay un proveedor. 

Para hacerle frente a esta situación es necesario mejorar la disponibilidad; hacer más accesible la tecnología a través de precios más competitivos para que un mayor número de empresas, principalmente PyMEs, tengan acceso a equipo de cómputo.

“El acceso a TIC es primordial para el desarrollo del país. Actualmente estamos en un 10% de penetración de banda ancha y el reto es llegar a entre 20 y 22% (el estándar de la OCDE) en los siguientes 3 años. Nos encontramos en una posición complicada y es un gran reto, pero México tiene los elementos para ser el líder en América Latina”, afirmó el directivo de CANIETI.

Para hacer frente a este reto, es necesario implementar más programas de financiamiento y subsidio e involucrar al gobierno,  las empresas y el sector educativo en una cruzada por mejorar las condiciones digitales del país, ya que en la agenda digital nacional sigue estando pendiente el incrementar el acceso a servicios de calidad y la adopción de tecnologías de la información en las zonas menos privilegiadas con acceso a banda ancha.