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El software libre, una buena opción para educar

En el décimo quinto encuentro de educación a distancia que se llevó a cabo en Guadalajara, Jalisco, Carmen Rodríguez, directora general de Innovación Educativa y Formación del Profesorado de la Consejería de Educación, de la Junta de Andalucía, España, explicó que la institución fomenta el uso de las tecnologías de la información para educar tanto a los estudiantes como a los padres y maestros a distancia, usando una plataforma que tiene como base el software libre, lo que, argumentó, “no los limita por licencias ni patentes, ya que dependen de sus propias comunidades de software libre”.

Aseguró que el software libre (SL) ofrece actualización constante e interoperabilidad, es decir, la posibilidad de usar la plataforma en distintos sistemas, facilitando la interacción entre la comunidad educativa y los desarrolladores de código abierto.

Pero, ¿qué es el SL? De acuerdo con Nahim de Anda, presidente de la Asociación Mexicana Empresarial de Software Libre (Amesol), estos programas informáticos son un tipo de software con licenciamiento público, conocido como GNU, que ofrece varias libertades: acceder y estudiar el código fuente, modificarlo, copiarlo a otras computadoras y distribuirlo libremente.

De Anda explica que un parteaguas en la historia del SL fue a principios de los años 90, cuando los estudiantes en las universidades utilizaban Unix, un sistema operativo muy caro, por lo que se creó uno parecido conocido como Linux y fue adoptado no sólo para proyectos de enseñanza sino posteriormente como sistema operativo para escuelas, empresas y gobiernos.

Resalta que en la actualidad un SL se desarrolla por intereses compartidos de un grupo de personas o instituciones, las cuales permiten a la comunidad participar en el proyecto, ya sea para enriquecerlo o porque no cuentan con el personal (programadores) y dinero suficiente.

O bien una empresa contrata a un programador para realizar un sistema acorde con sus necesidades específicas. Si la firma no cuenta con los programadores suficientes es común que contrate los servicios de empresas especializadas, para desarrollar, instalar, adaptar o mejorar programas, dar soporte técnico y capacitación.

Según el directivo, el SL se regula bajo la misma legislación que el software propietario, por lo que su uso no incurre en ningún tipo de delito. “Lo común es desarrollar un producto, se libera con una marca y dependiendo de las políticas como empresa puedes o no proteger esa marca. En la cuestión de propiedad industrial, si liberas el sistema bajo SL proporcionas el código, por lo tanto las personas que lo adquieren pueden modificarlo, mejorarlo e incluso eliminar tu marca y en ese momento no incurren en un acto ilegal”.

Por su parte, De Anda destaca la labor para impulsar al sector de la Secretaría de Economía, a través del Fondo Pyme y el Prosoft (Programa para el desarrollo de la industria del software). “En términos de SL vamos atrasados, sin embargo, la necesidad del país no obligará a cambiar el paradigma del negocio del software en general. El gobierno de Michoacán hace tres años no tenía los recursos suficientes para pagar las licencias de software que ocupaban y optaron por el SL, en tres años ahorraron 2 millones de dólares. El dinero que tenían para gastar en licencias de software lo ocuparon para crear un centro de desarrollo muy exitoso donde hacen sistemas para brindar servicios a los ciudadanos”.

¿Qué pasa con firmas que desarrollan software propietario como Microsoft? Eduardo Pierdant, gerente de Estrategia Competitiva de Microsoft México, dice que la empresa no está peleada con el SL y no está cerrada a su uso: “Durante años Microsoft ha colaborado con las comunidades de desarrolladores, a través del Microsoft Development Network hacemos accesible el código fuente de ciertas aplicaciones”. Microsoft realiza investigación y desarrollo de software, pero también tiene aplicaciones como Internet Explorer o Windows Media Player que no son de libre acceso al código pero sí son de libre distribución.

Además, Pierdant informa que dan acceso a ciertas empresas para que vean el código fuente de los softwares de Microsoft, “como Apple, Sun, IBM, HP, que desarrollan tecnología y que de alguna manera tienen que interoperar (la factibilidad de que un sistema se pueda conectar con productos de otras compañías) con el sistema operativo de Microsoft”; aunque destaca, siempre protegiendo la propiedad intelectual.

“El que tiene la última palabra es el usuario final dependiendo de cuáles sean sus necesidades y gustos”, finaliza.

Fuente: El Universal, Finanzas, Aída Ulloa

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