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Llega la tercera generación de telefonía celular a Argentina

CTI, Movistar y Personal tienen en funcionamiento sus redes 3G, que permiten una conexión de banda ancha móvil en el teléfono, la laptop o la computadora de escritorio

Con la inauguración de su red, CTI se sumó a Personal y Movistar en la oferta de telefonía 3G en Argentina. Así, todos los operadores argentinos de telefonía celular disponen, en parte de sus redes, de ese estándar de banda ancha móvil. Pero las siglas 3G no dan demasiados datos para ayudar a comprender qué ofrece; y las campañas de marketing de las distintas operadoras pueden traer algo de confusión.

Las siglas 3G designan una serie de tecnologías que componen lo que se conoce como la tercera generación de telefonía celular.

La primera fueron los móviles de la década del 80, equipos analógicos que sólo ofrecían servicio de llamadas de voz. Una segunda generación (2G) trajo la digitalización de las señales, y la incorporación de servicios como la mensajería de texto y el acceso a Internet. En Argentina, los teléfonos GSM en uso son 2G; algunos, más avanzados, pertenecen a la llamada 2,75G, porque permiten acceder a Internet desde el teléfono con una conexión EDGE que, en teoría, ronda los 100 Kbps promedio.

Personal fue la primera en ofrecer 3G en el país, en mayo; en julio se sumó Movistar, y hace tres semanas fue el turno de CTI. Usan la norma definida como UMTS, las siglas en inglés de Sistema de Telecomunicaciones Móviles Universal. No es la única tecnología 3G, pero es la que eligieron los operadores de redes GSM como su sucesor.

Lo que ofrece 3G es la disponibilidad de una red de datos para el móvil capaz de competir con las conexiones de banda ancha fijas más modestas, alcanzando una tasa de transferencia que ronda 1 Mbps. Ese es principal atractivo de 3G: acceder a Internet a esa velocidad, pero sin estar atado físicamente a un lugar. Y puede usarse, con el adaptador adecuado, con una notebook o una PC de escritorio.

En la Argentina, los operadores ofrecen una red que, además, usa el protocolo HSDPA (las siglas de High-Speed Downlink Packet Access), que permite un mayor ancho de banda para descargar datos; esto hace que Movistar hable de una red 3,5G.

Aunque el máximo teórico es de 14,4 Mbps, las conexiones móviles en el país tienen una capacidad promedio de entre 1,2 y 1,5 Mbps de descarga, dependiendo de la calidad de la conexión, la cercanía a la antena y demás.

Con un servicio de este tipo, las posibilidades de uso son tan amplias como con cualquier conexión de banda ancha: videollamadas, descarga de archivos, streaming de audio o música, conexión permanente, etcétera.

Quien es más explícito en esto es CTI, que desde el principio postuló su red 3G como una alternativa ante las conexiones de banda ancha fijas, sobre todo en el interior, donde los abonos son más caros que en Buenos Aires.

Los operadores dan servicio en la mayor parte de la ciudad de Buenos Aires, la zona norte y sur del conurbano, las zonas aledañas a la Panamericana, en el Norte, y la autopista que conecta Ezeiza con Buenos Aires, en el Sur. También Córdoba, Rosario o Mar del Plata, entre otras, cuentan con el servicio, que está en expansión.

CTI tiene un mapa con el estado de su red; se accede desde www.cti.com.ar . Movistar tiene uno en www.movistar.com.ar/3g/ ; el de Personal está en www.personal.com.ar/personas/servicios/3g.html .

Para los usuarios a los que el teléfono sólo les interesa para hacer llamadas de voz y enviar y recibir SMS, un aparato 3G es superfluo. Estos equipos, no obstante, suelen incluir algo que sí puede ser atractivo: casi todos son cuatribanda de GSM. Es decir, pueden conectarse a las redes americanas (que funcionan en las bandas de 850 y 1900 MHz) y europeas (900 y 1800 MHz). No es necesario que el móvil sea 3G para ser cuatribanda de GSM.

Lo que hay que tener en cuenta, en este aspecto, es que para las redes 3G también hay bandas de frecuencias; en América se usan las frecuencias de 850 y 1900 MHz. En Europa se usa la banda de 2100 MHz. La mayoría de los equipos que se venden aquí son tribanda 3G, con lo que deberían funcionar en el exterior. Para quienes estén pensando en adquirir un equipo en el exterior para usarlo aquí, es fundamental que constaten primero que sean compatibles con las frecuencias locales.

En las zonas sin cobertura 3G, el equipo funcionará como móvil GSM. Las conexiones de datos se harán usando la tecnología EDGE o GPRS. No debería ser necesario cambiar la tarjeta SIM, aunque puede ocurrir con algunas versiones más antiguas; el número de teléfono no cambia.

El teléfono 3G se puede usar para descargar contenido al equipo o para usarlo como módem para una PC o notebook. La sesión de datos no anula las funciones de teléfono. La posibilidad de usar 3G como una conexión de banda ancha móvil existe también para la computadora, sin recurrir al móvil, usando una tarjeta PCMCIA, o un módem USB; ambas tienen una antena 3G en su interior.

Así se podrá navegar en cualquier parte en que haya cobertura, manteniendo la conexión aun si se cambia de ubicación o se está en movimiento. Estos módem para computadora tienen su propio identificador en la red; el usuario no tiene que sacar su SIM del móvil para usarlos.

El atractivo de este servicio está en permitir una conexión rápida a Internet desde casi cualquier parte. Sin embargo, las operadoras deberán lograr, como mínimo, igualar la calidad de servicio que ofrecen las conexiones fijas para que la banda ancha móvil se convierta realmente en una alternativa válida.

Fuente: La Nación, Argentina