Uber, el servicio que conecta a pasajeros en ciudades de todo el mundo con conductores de vehículos registrados mediante una aplicación móvil, informó que en septiembre de 2014 piratas informáticos accedieron de forma ilegal a una base de datos con los nombres y matrículas de unos 50,000 de sus conductores.
Alrededor de 21,000 de los 50,000 conductores son de California.
La empresa solicitó a los conductores afectados que estén alerta por poder ser susceptibles de víctimas de fraude, aunque indicó que por el momento no está al tanto de ninguna irregularidad.