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El Internet de las cosas, 5G y el futuro en México. Capítulo III

En materia del Internet de las cosas, México presenta un rezago importante, colocándose muy por debajo de países desarrollados

Redes en México
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Capítulo III: El futuro de IOT y Banda 5G en México

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De acuerdo con la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), el volumen de Internet de las Cosas (IoT) en México presenta una pobre conexión de poco más de 8 millones de objetos conectados.

En lo referente a la inversión IoT, el país también presenta un rezago importante, colocándose muy por debajo de países desarrollados.

Ignacio Perrone, director de investigación en transformación digital para Frost & Sullivan en América Latina, señala que ‘México actualmente está aprovechando el IoT para renovar algunas de sus industrias más tradicionales, y aunque es una tecnología con adopción al alza en el país, aún se requieren avances para capitalizar su potencial’.

Y agrega que, ‘por ahora, las firmas que han adoptado esta tecnología la usan para recortar gastos en sus cadenas de operación, pero deben pasar a la creación de nuevos servicios que les permitan anticiparse a las necesidades del mercado’.

 

5G en México, ¿para cúando?

Referente a 5G, las empresas de mayor tamaño en México, como América Móvil, intentan incorporar esta tecnología en los servicios que ofrecen, pero el principal problema que enfrentan es la falta de espectro, lo cual es una desventaja dada la velocidad con la que vienen trabajando varios organismos internacionales.

Para el año 2020 se tiene programado poner en operación el 5G para hacerlo una realidad comercial.

El programa para poner en operación 5G en México es incierto, el cual está enfocado en habilitar la banda de 3.5 gigahercios (GHz). De acuerdo con información del Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT), aún no figura la licitación de la banda de 3.5 GHz en los planes de trabajo del órgano regulador.

Otro problema que enfrenta la instalación del 5G en México es la falta de inversión, lo cual hace suponer que, al no haber una licitación para la banda de 3.5 GHz, tampoco habrá organismos que deseen invertir.

No obstante, algunos de ellos, como América Móvil, Telefónica y AT&T, con el fin de estar preparados para lograr una mejor posición, han tenido acercamiento con Nokia para el despliegue de esta tecnología en México y Latinoamérica.

En este tenor cobra gran relevancia lo invertido por esta empresa finlandesa. Su vicepresidente de investigación y tecnología de soluciones y redes, Laurie Oksanen, manifiesta que Nokia ha destinado solamente en el 2016 la cantidad de 4,900 millones de euros en investigación y desarrollo, para acelerar los trabajos que permitan poner en operación comercial la red 5G en 2019.

Parece ser que la entrada de México a 5G deberá esperar, para hacerlo de la mano de alguna compañía puntera mundialmente, con la cual las empresas mexicanas compartirían utilidades de un mercado altamente rentable.

El otro camino, el de la autonomía local, luce pálidamente; se requeriría que, por ejemplo, América Móvil invirtiera una cantidad considerable en hacer un desarrollo propio o apoyado por capitales mexicanos, además del Gobierno federal en apoyo de cierta infraestructura básica, lo cual por ahora se ve muy lejano.

En general, el Gobierno mexicano y el IFT particularmente, no se ven avizores de la importancia que representa el IoT y la tecnología 5G para las sociedades del futuro inmediato.

Tampoco para los grandes empresarios mexicanos, dueños de una buena parte de la plataforma de telecomunicaciones del país, quienes no están dispuestos a realizar grandes inversiones a pesar de una alta probabilidad de obtener márgenes de renta considerables.

Ellos no están dispuestos a correr ningún riesgo. Prefieren comprar la tecnología antes que atreverse a desarrollarla por sí mismos.